Una mirada a los elementos

La cerámica y el contacto con el barro me dan la oportunidad de dejarme seducir por el poder creador de mis manos, para explorar con los elementos más primarios que conoce la humanidad. Y la naturaleza me proporciona los recursos que necesito: la tierra, el agua, los minerales, el fuego y las pequeñas cosas sencillas y efímeras que son la fuente de mi inspiración.

Mi vida ha estado, desde muy niña, relacionada con la creatividad y la belleza.

Por eso, después de una dilatada trayectoria como diseñadora textil y profesora de artes plásticas, apareció en mí una inquietud profunda que deseaba ser manifestada; la necesidad de reconectarme con la vertiente artística más sentida, interna y personal.

Con delicadeza y paciencia, permito que la materia se transforme a través de mí, se moldee y vaya adquiriendo vida por ella misma; se crea así un diálogo íntimo y fluido entre mi voluntad y la de la pieza que surge de un sencillo trozo de arcilla.

Trabajo con la ilusión de aportar mi sensibilidad a este mundo y, en especial, al observador que vibra con mi obra.